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  La página del Dr. Sirkin
 
 
  SUPLEMENTO DE DERECHO ECONOMICO 

DOCTRINA

 
     
 

Groucho Marx y el Fondo Monetario Internacional 

 

Por por Juan José Guaresti (nieto) (*) 

 

Un club sumamente exclusivo de los Estados Unidos invitó a hacerse socio al notable cómico Groucho Marx, honor infrecuente porque el acceso a ese club era muy restringido. A raíz de ese episodio surgió de la mente del cómico uno de los chistes más graciosos de su vasto arsenal porque, en la misma nota en donde se le enviaba la distinción, les contestó: "Que no aceptaba la membresía porque nunca entraría a un club que tuviera tan poca categoría que lo quisiera a él como socio". Parafraseando a tan ingenioso personaje podríamos decir que nunca confiaríamos en una institución como el Fondo Monetario Internacional que esta manejada por ineptos de tal jaez que le prestaron a la Argentina la monumental cifra del 15% de su activo debiendo saber quiénes estaban en el Poder y las luces y conocimientos de los economistas y supuestos expertos que los asesoraron y aclamaron. El Fondo Monetario Internacional ignora lo que debe saber el aspirante a cajero de un Banco en una modesta localidad: Solamente se puede prestar dinero en una pequeña porción del activo a cada cliente de manera de dispersar entre muchos el riesgo de no cobrar. El FMI que le prestara el 15% de su activo, porcentaje realmente descomunal, a la Argentina (ver La Nación del 6 de Marzo del corriente que reproduce un artículo de The Economist) violó elementales normas bancarias, que en cambio debe conocer el modesto empleado del ejemplo, porque el prestatario no puede quedar nunca frente a un Banco en una posición tal que se encuentre en condiciones de ponerle condiciones a la Institución prestamista como ha quedado la Argentina. Un banco bien manejado nunca puede prestar más que un pequeño porcentaje de su activo a cada deudor, por la sencilla razón que en caso en que éste no honrara su deuda, estaría en condiciones de causar a aquella un descalabro muy grande en su solvencia y liquidez. Si la Argentina no le paga al Fondo Monetario dejaría a tan importante organismo financieramente en una situación comprometida precisamente por la magnitud de la deuda impaga en porcentaje de su activo total. Pero, lo que es mas grave, su prestigio sufriría, asimismo, enormemente porque QUEDARÍA CLARO ANTE EL MUNDO QUE PRESTÓ MAL LOS FONDOS QUE LE APORTARON LOS PAISES SOCIOS CONFIANDO EN SU IDONEIDAD. Quedaría también exhibido ala faz de la Tierra que cuando era mas que evidente que la Argentina no utilizaba los fondos que obtenía para solventar circunstanciales caídas en sus ingresos por exportaciones, el Fondo le seguía prestando, ayudando a mantener un tipo de cambio disparatado como era un dólar igual un peso y, en el año 2001, financiando en perjuicio del interés argentino y de su propio interés, la corrida bancaria mas grande de la Historia nacional. La Sra. Ana Krueger, su actual Director General en ejercicio, ha dado hace poco una clase de marxismo-leninismo-fidelismo de alta calidad cuando presionó a la Argentina para que obligara a los acreedores de los bancos a aceptar por sus depósitos impagos, títulos de la deuda pública nacional que estaba en "default", con lo cual no sólo se aumentaba la colosal deuda externa argentina sino que hasta el mas humilde de los habitantes de nuestro país debía asumir la deuda privada de los bancos, amen de burlar a sus depositantes. Con ese motivo denunciamos con otras personas a la Sra. Krueger a las Naciones Unidas por violar la Carta de esa Institución Internacional que garantiza la propiedad privada.

El Fondo Monetario Internacional no tiene autoridad moral para imponer nada a nadie porque engañó a los mercados mundiales respecto de la verdadera situación argentina y debe hacerse cargo económicamente de las consecuencias de ese engaño del cuál son víctimas millones de argentinos, italianos, alemanes, japoneses, etc. etc.

Decididamente Groucho Marx nunca se hubiera vinculado al Fondo Monetario Internacional sencillamente porque no aceptaría pertenecer a una Institución que fuera tan incompetente que le prestó el 15% de su activo a la Argentina, nación cuyos dirigentes y economistas mas consultados ignoraban, al parecer, que no se puede endeudar a un país sino para utilizar los fondos obtenidos en obras que generen recursos que permitan devolverlos. El supuesto primer auditor del mundo, el auditor de países, tampoco pudo, o no supo o no quiso, darse cuenta que la Argentina tenia un sistema bancario tan frágil que no estaba en condiciones de devolver los dólares que había tomado del público porque los prestó tan mal que no podía cobrarlos a sus propios deudores.

 

 

(*) Juan José Guaresti (nieto), exProfesor de Análisis Económico de la

U.B.A. y ex Director del Banco Central de la República Argentina-

www.guaresti.com Tel. 4-3223720-7741

Prensa: 15-49742901