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Esta
breve reseña no tiene otra pretensión más que la de anunciar la aparición
de un nuevo número de la publicación periódica “Delito y Sociedad.
Revista de Ciencias Sociales”, que, con el auspicio de la Facultad de
Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y la dirección de Juan
PEGORARO, ya tiene diez años de vida.
En
esta oportunidad la revista se encuentra dividida en seis secciones, en las
que se han incluido cuatro artículos de autores extranjeros; un dossier
especial sobre el realismo de derecha en el pensamiento criminológico
contemporáneo; un “documento” de Roland BARTHES sobre los mitos
burgueses, publicado en español en el año 1966; el avance de una investigación
de campo llevada a cabo en la provincia de Buenos Aires; varios comentarios
sobre libros de reciente aparición; y, por último, un informe sobre datos
del Sistema Nacional de Información Criminal, dependiente de la Dirección
Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
de la Nación (informe correspondiente al año 2000).
Según
el orden señalado por el párrafo anterior, el primer artículo de la revista
está escrito por Jock YOUNG, quien se presenta en esta ocasión, no como
criminólogo o docente universitario, sino como alguien que conoció de cerca
a Ian TAYLOR, fallecido el 19 de
enero de 2001. En este sencillo texto, Jock YOUNG realiza un homenaje a su
colega y amigo, uno de los más famosos criminólogos británicos del siglo
XX, cofundador de la “National Deviancy Conference” en 1968 y
coautor de una de las obras fundacionales de la criminología crítica, como
lo es La nueva criminología. Contribución a una teoría social de la
conducta desviada (TAYLOR, Ian; WALTON, Paul; y YOUNG, Jock; Amorrortu
Editores, Buenos Aires, 1977).
El
segundo trabajo, “Crimen y crítica social”, del desaparecido Ian
TAYLOR, contiene una descripción de las condiciones objetivas y los problemas
teóricos que provocaron, según el autor, la crisis del uso del marxismo como
“teoría emancipatoria”; una evaluación de la herencia de la
criminología crítica en las condiciones históricas actuales, muy distintas
a las existentes a fines de la década de los años ´60; y un examen de los
motivos por los cuales, frente a las nuevas realidades, propias de sociedades
capitalistas de libre mercado, podría tener lugar el renacimiento del estudio
crítico de viejos temas, como la relación entre el uso de la prisión y el
mercado laboral, el uso del castigo estatal como instrumento ideológico, el
incremento de la miseria de los trabajadores, etc. Según TAYLOR, los cambios
sociales de fines del siglo XX no pueden ser explicados sólo por una “explosión
repentina” de libre mercado, motivo por el cual deberían ser
investigadas las relaciones entre el contexto económico vigente y las
transformaciones en el ámbito cultural y social.
El
tercer artículo también está escrito por Jock YOUNG. En este texto, llamado
“Canibalismo y bulimia: patrones de control social en la modernidad tardía”,
aquél detalla las características que permiten observar a la sociedad
occidental, no sólo como una sociedad “antropoémica” (del término
griego “émein”: vomitar) o “excluyente”, que desecha a
grandes masas del mercado y encierra en grado creciente a los desviados, sino
como una sociedad “bulímica”, en la medida en que aquélla pone en
práctica dos sistemas de acción simultáneos: uno de inclusión cultural y
de adhesión a los valores dominantes de la sociedad de consumo, y otro de
exclusión social y económica, en el que juega un papel fundamental el
sistema de justicia penal.
Por
último se encuentra el trabajo “No espaço perigoso dos ônibus:
trabalho, criminalidade e insegurança no sistema de transporte de Salvador,
Brasil”, escrito por Eduardo PAES MACHADO y Charles LEVENSTEIN, quienes
efectúan una aproximación al problema de la violencia existente en el ámbito
laboral, en este caso la violencia dirigida a los trabajadores de los medios
de transporte público de la ciudad de Salvador, producida tanto por el público
usuario como por los propios operadores del servicio.
En
el dossier ya mencionado, “Los realistas de derecha en el
pensamiento criminológico”, se introducen los siguientes textos: 1.- “Ventanas
rotas. La policía y la seguridad en los barrios”, de James Q. WILSON y
George L. KELLING; 2.- “Soluciones al crimen. 18 cosas que podemos hacer
para luchar contra él”, de John DI IULIO Jr., Paul A. LOGLI, Ed KOCH,
George KELLING, James Q. WILSON, Dave KOPEL, John CARLSON, Kent SCHEIDDEGER,
George DENTES, Jadish BHAGWATI, Joseph E. DI GENOVA, Steven D. LEVITT, Richard
WILLARD, Charles LOGAN, Marc KLASS y Jeffrey R. SNYDER; 3.- “Los
intelectuales del derecho y del orden. Una crítica a los nuevos
“realistas””, de Tonny PLATT y Paul TAKAGI; y 4.- “Derecha
criminológica, neoliberalismo y política penal”, de Juan S. PEGORARO.
Los dos primeros, según los responsables de la publicación que aquí se reseña,
“expresan una parte sustancial de lo que puede considerarse la
“mainstream” criminológica” norteamericana, con la que se ha dado
fundamento a las políticas criminales vigentes en Estados Unidos. Mediante
los dos últimos trabajos, por el contrario, se expresan dos perspectivas críticas
sobre aquellas estrategias de control.
El
documento incluido con posterioridad es un texto de Roland BARTHES que se
titula “Los mitos de la burguesía”. En éste, el autor da cuenta
de una serie de formas retóricas, de “figuras regladas”, gracias a
las cuales se expresarían los mitos burgueses. Estos mitos, en palabras de
BARTHES, han logrado “ocultar la fabricación perpetua del mundo”,
fijándolo, no sólo como un objeto de posesión
eterna de aquella clase, sino también como producto (por cierto, falso) de
una “naturaleza” que, en verdad, sólo sería una “costumbre”
a ser transformada para liberar al oprimido, que sólo cuenta con una palabra:
“la de su emancipación”.
En
décimo lugar se encuentra el avance de una investigación desarrollada por
Sergio TONKONOFF (““Meter caño”. Jóvenes populares urbanos: entre la
exclusión y el delito”), focalizada sobre un grupo de jóvenes con
habitual punto de reunión en una “ignota” esquina del conurbano
bonaerense. La orientación de la investigación se relaciona con la descripción
y el examen de los “ilegalismos, consumos y espacios” que estarían
actuando “como referencias centrales a partir de las cuales estos jóvenes
son reconocidos en su entorno” geográfico y social, y que servirían para
demostrar que lo que existe es “una particular estrategia de reproducción
a través de la cual estos jóvenes buscan, tenaz e infructuosamente, los
elementos de una identidad “legítimamente” joven”.
Dos
páginas después se inicia una sucesión de comentarios bibliográficos, de los
cuales sólo se detallan aquí los títulos y el nombre de los autores
respectivos: 1.- El delito de cuello blanco, de Edwin H. SUTHERLAND, por
Nora MORALES; 2.- Censurar y castigar, de Andrew VON HIRSCH, por Diego
ZYSMAN B. DE QUIRÓS; 3.- Procesos identitarios y exclusión sociocultural,
de Héctor VÁZQUEZ, por Mariana LORENZETTI y Gabriela RODRÍGUEZ; 4.- “Scooling
in a total institution”, de Howard DAVIDSON, por
Axel RIVAS; 5.- Sobre
la agresión: el pretendido mal,
de Konrad LORENZ, por Mariano GUTIÉRREZ; 6.- La desigualdad persistente,
de Charles TILLY, por Karina MOUZO; 7.- “The Bell
Curve”, de Richard J. HERRNSTEIN y Charles
MURRAY, por Daniel FRIDMAN; 8.- La
niñez ajusticiada,
de Silvia GUEMUREMAN y Alcira DAROQUI, por Gabriela SPATARI; 9.- Policía,
Sociedad, Estado: modernización y reforma policial en América del Sur, de
Hugo FRÜHLING y Azun CANDINA, por Gustavo GONZÁLEZ; y 10.- La corrosión
del carácter, de Richard SENNET, por Lucas KROTSCH.
Este
número de “Delito y Sociedad. Revista de Ciencias Sociales” finaliza
con el mencionado informe de la Dirección Nacional de Política Criminal, en el
que se incluyen, a partir de las estadísticas policiales, datos sobre los
hechos delictivos cometidos en el año 2000, desagregados por provincias y tipos
de delitos.
Reseña
de Emilio A. Cappuccio
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