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Kai
Ambos se ha destacado, desde hace años, como experto en derecho penal
internacional especializado en el tema de la impunidad de los crímenes de lesa
humanidad. Sus libros y artículos que han sido presentados también en esta
revista, allanaron el camino para un análisis más riguroso de esta temática
dolorosa en el mundo entero. Ahora el profesor Ambos entrega no sólo un balance
enciclopédico de la jurisprudencia acerca de la penalización de esos crímenes
con relevancia internacional sino además el primer intento de sistematizar, en
forma de principios generales, los elementos que en su conjunto hacen “la
parte general” de un derecho penal internacional.
Pese
a su enorme volumen que se debe a la intención del autor de reunir una
verdadera suma del derecho penal internacional, el libro es bien legible,
gracias a la clara articulación y explicación de la materia. El derecho penal
internacional, como todo derecho internacional, tiene fuentes de derecho un
tanto distintas de los derechos nacionales. Al mismo tiempo contiene elementos
del derecho penal, cuyo principio es la responsabilidad individual, los que
agregan una lógica diferente, y que en su conjunto hacen el carácter específico
del derecho penal internacional. Kai Ambos discute, en la primera parte del
libro, todas las fuentes del derecho penal internacional de manera sistemática:
El derecho internacional formal, es decir el derecho de los contratos
internacionales; el derecho consuetudonario, tan característico del derecho
internacional; el derecho penal comparado, como fuente específica del derecho
penal internacional, que permite establecer ciertos principios universales del
derecho penal; las decisiones y sentencias emitidas por las cortes competentes
en el pasado y en la actualidad; las opiniones jurisprudenciales de los expertos
destacados de derecho internacional y penal; y las codificaciones existentes de
dicho derecho, con el estatuto de Roma de la CPI como máxima expresión.
En
base de una análisis permenorizado de todos estos elementos, amén de
reflexiones sobre las filosofías de derecho que fundamentan las distintas
visiones del derecho penal (internacional y nacional), Ambos presenta, en una
larga primera parte empírica, un análisis de la jurisprudencia de las
sentencias de prácticamente todas las cortes que juzgaron en base de un derecho
penal internacional: El Tribunal Militar Internacional de Nuremberg; los
tribunales militares que Estados Unidos hicieron en contra de determinados
grupos de criminales nazi, en base de la legislación especial que regía en
Alemania entre 1945 y la fundación de la República Federal en 1949; el
Tribunal Militar Internacional del Oriente Lejano (Tribunal de Tokyo) y otros
tribunales militares que juzgaron crímenes de la guerra mundial en el Pacífico;
los 89 procesos contra criminales de guerra en todo el mundo que fueron
analizados, entre un total de más de 2.000 procesos registrados, por la War
Crimes Commission de Naciones Unidas desde 1943; algunos procesos seleccionados
por el autor con motivo de su trascendencia internacional, tal como el Juicio de
Eichmann ante la Corte de Israel, el Juicio de Klaus Barbie en Francia, o, poco
conocidas, las sentencias de la Corte Suprema de la zona británica de 1948-1950
en la Alemania ocupada.
También
son consultados los procesos más importantes sobre crímenes de lesa humanidad
que no juzgaron a criminales nazi sino hechos posteriores: el proceso contra el
teniente Calley ante un tribunal militar de Estados Unidos, por una masacre
cometida en la guerra de Vietnam; el proceso de la Junta en Argentina; el juicio
en Chile por el asesinato de Orlando Letelier; los procesos en Alemania, después
de la reunificación, en contra de los guardianes del muro.
Finalmente
son sometidos a análisis detallados las sentencias más destacadas de las dos
Cortes ad-hoc recientes de Naciones Unidas, es decir las primeras cortes penales
internacionales después de los Tribunales de Nuremberg y Tokyo: el ICTY donde
se juzgan los crímenes cometidos en la Ex-Yugoslavia y el ICTR, con jurisdicción
sobre el genocidio de 1994 en Ruanda, ambos con sede en La Haya.
Todos
los análisis de estos procesos son llevados a cabo por Ambos de manera
sumamente sistemática, lo que le permite en seguida una rigurosa comparación
de los resultados. Los elementos que están en el centro de la comparación se
refieren a
1)
la
responsabilidad individual; ¿cómo y en base de qué juzgan los distintos
tribunales la responsabilidad individual de los acusados que normalmente eran
funcionarios – civiles o militares - de un poder estatal? Atención especial
merecen el concepto de la “conspiración”, tan importante en Nuremberg, la
responsabilidad por la pertenencia a una organización (criminal), o el concepto
de la responsabilidad por dominio sobre una organización, desarrollado por el
profesor alemán Claus Roxin.
2)
las
“defensas” correspondientes que buscan negar o relativizar la
responsabilidad de los juzgados, tal como la defensa del “nullum crimen sine
lege”, de la retroactividad, del error subjetivo sobre la prohibición y
penalización, de la obediencia debida o la obediencia bajo presión y en estado
de mergencia, y también las defensas en base de necesidades de guerra o el
derecho tradicional de represalias.
Los
hallazgos del análisis comparado de los tribunales mencionados son expuestos,
en la próxima parte del libro, a un exámen a la luz de las codificaciones del
derecho penal internacional desde el TMI de Nuremberg: los mismos “principios
de Nuremberg”, las Convenciones de Ginebra, la Convención para la prevención
del genocidio y varios otros convenios, además de los distintos borradores
(draft codes) de la Comisión de Derecho Internacional de Naciones Unidas. Se
toman en consideración también algunas propuestas de carácter no oficial, sea
de personajes destacados, sea de ONGs de derechos humanos. Concluye esta parte
con el análisis del estatuto de Roma de la recién creada CPI, el cual retoma
gran parte de la jurisprudencia anterior, con algunas modificaciones
interesantes.
La
tercera parte del libro – ciertamente la parte mas importante del punto de
vista de la ciencia penal - es dedicada a la sintetización y profundización de
todas las consideraciones anteriores, “la parte general del derecho penal
internacional”, es decir las reglas y principios de ese derecho que hoy se
deben considerar como consenso internacional. Una serie de anexos ofrece la
lista de todas las sentencias consultadas, extractos de los estatutos,
convenios, leyes y códigos referidos en el libro, una bibliografía abundante
y, especialmente útil, un índice temático elaborado con mucho cuidado.
Los
interesados en el derecho internacional y especialmente el derecho penal
internacional, pero también toda la comunidad de derechos humanos cuentan con
este libro del profesor Ambos, por primera vez, de un análisis completo y
exhaustivo de la materia prima jurídica de la lucha contra impunidad. El
trabajo de Ambos constituye un aporte importantísimo a la sistematización del
derecho penal internacional, lo que permitirá a este derecho cobrar más fuerza
y vigencia en el futuro, como es el deseo de tantas víctimas de crímenes de
lesa humanidad y de todos los defensores de derechos humanos. Es de esperar que
ya pronto será traducido a otros idiomas para su mayor difusión (nos informa
el autor que una traducción al castellano ya esta en preparación).
Dr.
Rainer Huhle, Centro de Derechos Humanos de Nuremberg, Alemania
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