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Con
la aprobación por el Senado, a principios del pasado mes de
julio, del pliego de Carmen María Argibay, ingresa a la
Corte Suprema de Justicia de la Nación la primera jueza
penalista (en un tribunal que también cuenta con Eugenio Raúl
Zaffaroni en la especialidad que nos ocupa), y segunda mujer
en integrar el Máximo Tribunal del período democrático,
luego de la asunción, a fines de junio pasado, de Elena
Highton de Nolasco.-
Argibay
cuenta con una sólida trayectoria en la Justicia, una
experiencia bifronte en el sistema penal, una trayectoria de
lucha por los derechos de las mujeres y por los derechos
humanos en general y una experiencia docente y publicistica
que no ha trascendido en los medios de la misma manera.-
Con
40 años de profesión, Argibay ingresó a la Justicia en
1959 y se especializó en derecho penal. Fue secretaria en
diversos juzgados y, en 1974, fue designada secretaria de la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
de esta ciudad.-
Ocupó
ese cargo hasta 1976, cuando fue detenida por la dictadura
militar y puesta a disposición del Poder Ejecutivo nacional,
sin habérsele efectuado imputaciones en concreto. En ese
marco, estuvo detenida durante nueve meses en la cárcel de
Devoto, tras lo cual debió resignar sus funciones judiciales
y permanecer en la actividad privada.-
Al
retornar la democracia, en 1984, fue designada jueza del
Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de
Sentencia, letra “Q”, en 1988, fue promovida al cargo de
jueza de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y
Correccional de esta ciudad.-
En
1993 integró el Tribunal Oral Criminal Número 2, cargo en
el que se desempeñó hasta que el 12 de junio de 2001,
cuando paso a ser la primera magistrada argentina en integrar
como juez “Ad-Litem” el Tribunal Penal Internacional de
La Haya, creado después de la guerra en la ex Yugoslavia
para juzgar los crímenes de guerra.-
Se
sabe asimismo que, en la elección realizada en la Asamblea
General de la O.N.U., existieron 54 candidatos para cubrir 27
vacantes y que la magistrada recibió 126 votos a su favor;
30 más del mínimo necesario para poder acceder al cargo.-
Por
otra parte, Argibay también integró el Tribunal de Tokio,
una corte de carácter simbólico convocada por ONGs de
mujeres para juzgar la esclavitud sexual impuesta por
militares japoneses durante la Segunda Guerra mundial
Además,
Argibay organizó en 1993 la Asociación Argentina de Mujeres
Juezas como una rama de la Asociación Internacional, de la
cual fue presidenta desde 1999 hasta el 2000.-
Ello
se suma a otros antecedentes docentes en la Facultad de
Derecho de la U.B.A., como adjunta a cargo de comisiones de
la especialidad penal, y en la capacitación profesional de
empleados judiciales.-
Por
todas estas razones no dudamos en considerar que la
incorporación de la jueza Argibay se traducirá en una mejor
calidad en la administración de justicia de nuestro más
Alto Tribunal.-
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