|
En este tercer número del Suplemento de Derecho Internacional Privado y de la Integración, después de un breve receso, nos reencontramos con las energías renovadas para abordar nuevas temáticas junto a nuestros "ciberlectores".
En esta ocasión presentamos varios trabajos, entre los cuales, destacamos el del Profesor uruguayo Dr. Eduardo Tellechea Bergman, prestigioso Catedrático de Derecho Internacional Privado y Director del Instituto de Derecho Internacional Privado de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, quien nos honra en participar en este número con el interesante artículo: "La asistencia jurídica internacional en materia penal en el derecho convencional y de fuente nacional de la República Oriental del Uruguay".
Asimismo, como prometimos en el segundo número correspondiente al mes de junio, presentamos la segunda parte del artículo de la Dra. Mónica S. Rodríguez sobre el régimen argentino de la insolvencia internacional.
Por otra parte, acompañamos una de las ponencias presentadas en las II Jornadas de Simplificación del Proceso, celebradas los días 13, 14 y 15 de mayo de 2004 en el Colegio de Abogados de San Isidro, con el título: "Arbitraje e inversiones extranjeras: un delicado equilibrio", en coautoría con las Dras. Luciana Scotti y María Eugenia Bentancurt. En ella abordamos un tema de sensible y actual importancia como es el de las inversiones extranjeras en nuestro país vinculado a los métodos de resolución de controversias en la materia y en particular el arbitraje.
Finalmente hemos incluido una nueva sección dedicada a comentarios de fallos sobre casos de nuestra materia. En esta ocasión, con las Dras. Mónica Rodríguez y Luciana Scotti analizamos un caso sobre insolvencia transfronteriza que nos permite estudiar en un caso concreto la aplicación de los célebres Tratados de Montevideo.
Sobre muchos de estos temas volveremos en futuras oportunidades para continuar profundizando en ellos.
Siempre a la espera de nuevos comentarios, críticas, e interesantes ideas, que nos enriquecen mutuamente, nos despedimos hasta el próximo "ciberencuentro".
|