- Año XI Quienes Somos | Cómo Anunciar | Suscribirse
  administrativo
  ambiental
  constitucional
  consumidor
  contravencional
  deportivo
  económico
  internac. privado
  penal
  procesal
  propiedad industrial
  público
  seguros
  tributario
  Edición Córdoba
  La página del Dr. Sirkin
 
 
  SUPLEMENTO DE DERECHO PUBLICO 

COMENTARIO BIBLIOGRAFICO

 
     
 
"Anglicizing the United States Constitution: 
James Bryce´s Contribution to Australian Federalism",
 por John S.F. Wright, en "Publius" (The Journal of Federalism), 
otoño de 2001, vol. 31, núm. 4, p. 107.
 
 

Comentario por Walter F. Carnota 

 

En un inteligente ensayo, el autor arguye que la experiencia federalista norteamericana no fue tomada por el constituyente australiano de fines del s. XIX y comienzos del s. XX de manera directa, sino que lo hizo tomando como punto de partida la obra de James Bryce, “The American Commonwealth”.

De esta forma, Bryce vino a operar como un puente entre un esquema de organización territorial del poder que venía a ser atractivo para los australianos, con su enorme extensión de tierra, y lo que se denomina “la democracia bajo la Corona”. 

Sin dudas, la tradición política norteamericana pura –representada por las inmemoriales páginas de “El Federalista” de Hamilton, Madison y Jay- resultaba un tanto riesgosa para los australianos, en atención a su fuerte componente republicano. La idea de Australia era, en cambio, preservar la monarquía –como ha sucedido hasta el presente- pero dentro de un diseño altamente descentralizado. 

Para este objetivo, vino de parabienes la obra de Bryce, que fue conocida por el constituyente australiano. Bryce representa una tendencia empirista y casi podría decirse darwinista en materia de ciencia política. Era menos abstracto que Alexis de Tocqueville, que tan bien había descripto al régimen político de los Estados Unidos en “La Democracia en América”. 

Bryce va a pintar a las instituciones norteamericanas como inventos británicos transplantados al Norte de América. Va a insular a su análisis de todo componente filosófico-ideológico –lo cual va a ser criticado por sus contemporáneos estadounidenses, como Woodrow Wilson- , enfatizando su origen y evolución. 

Este neto corte empírico, desprovisto de cualquier consideración metafísica, va a ser utilizado por el constituyente originario australiano, embebido de un fuerte espíritu utilitario. 

El trabajo en comentario es de sumo interés, ya que en clave comparativa muestra el laborioso camino de la “importación de instituciones”, la importancia de las tradiciones políticas compartidas y los diversos enfoques para encarar el difícil proceso de hechura de una constitución.