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El hombre ha convivido con la tecnología
desde antiguo. Primero utilizó el arado para mejorar
la obtención de su alimento, luego aplicó las
fuerzas de la naturaleza y los molinos de viento lo ayudaron
a moler más fácil el producto de su siembra,
hasta que vino la electricidad y con ella el motor, que lo
liberó de cargas pesadas y no hizo depender al progreso
de las inclemencias del tiempo.
En ese ámbito, todavía el hombre no necesitaba
del Derecho para regular la actividad tecnológica,
ni le generaba problemas su implementación. La técnica
avanzaba a la par de la humanidad.
Pero en un momento dado las características de la tecnología
cambiaron.
Comenzó un desarrollo tecnológico sin parangón
en la historia. Hoy la tecnología proyecta la capacidad
mental, a diferencia de las antiguas que proyectaban la fuerza
de los músculos. Surge lo que se da en llamar la
Alta Tecnología y con ella la informática,
las comunicaciones interactivas, la robótica, y una
sorprendente irrupción en el ámbito jurídico,
que se ve de repente urgido a dar soluciones nuevas a situaciones
nuevas y con normas muchas veces no adecuadas a esa realidad.
Fue con esa visión del ordenamiento jurídico
como responsable del encuadramiento normativo necesario para
afrontar el desafío de la nueva tecnología,
que genera interrogantes del más variado tipo. Regulación
de los sistemas de procreación asistida y la manipulación
de embriones humanos, control del consentimiento en transacciones
celebradas en Internet, régimen impositivo del comercio
electrónico, la adopción de medidas cautelares
de derechos intelectuales avasallado, son sólo algunos
temas de los abordados a lo largo de la Carrera de
Abogado Especialista en Derecho de Alta Tecnología
que la UCA ofrece como Carrera de
Posgrado, única en su tipo en Latinoamérica.
Sus egresados, guiados por profesores de reconocido prestigio
tanto docente como profesional, se encontrarán capacitados
para dar una mejor respuesta al interrogante que se nos presenta
cuando la tecnología, y en particular la Alta Tecnología
nos desafía a brindar en forma cotidiana un mejor servicio
profesional, docente y de investigación de una sociedad
que cambia minuto a minuto.
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